Nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales: cómo prepararse para evaluar riesgos con perspectiva de género y edad
La próxima reforma de la normativa de seguridad y salud laboral marca un cambio importante en la forma de entender la prevención en las empresas.
La nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales busca adaptar la gestión preventiva a una realidad laboral más diversa, envejecida y compleja.
Aunque todavía no se han desarrollado los reglamentos específicos y la reforma se encuentra en fase de renovación normativa, las empresas ya pueden empezar a prepararse. Especialmente en dos ámbitos que ganan protagonismo, la perspectiva de género y la perspectiva de edad en la evaluación de riesgos laborales.
¿Qué cambia con la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales?
La nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales pretende actualizar el marco preventivo español para responder a riesgos que hoy tienen mayor peso en la salud laboral:
- riesgos ergonómicos,
- riesgos psicosociales,
- riesgos cognitivos,
- riesgos climáticos,
- riesgos organizativos,
- y derivados de la diversidad de las plantillas.
También amplía el concepto de daños derivados del trabajo, incluyendo ámbitos como el físico, fisiológico, cognitivo, emocional, conductual o social.
Una reforma todavía pendiente de desarrollo reglamentario
Es importante remarcar que la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales todavía no cuenta con todo su desarrollo reglamentario.
La ley se va a renovar, pero muchas obligaciones concretas deberán precisarse posteriormente mediante reglamentos, guías técnicas o criterios interpretativos.
Esto significa que las empresas no deberían esperar a que todo esté cerrado para actuar. El contexto normativo ya apunta claramente hacia una prevención más personalizada, basada en evidencia y orientada a la adaptación del trabajo a la persona.
La evaluación de riesgos laborales con perspectiva de género
Uno de los ejes más relevantes de la reforma es la incorporación de la perspectiva de género en la evaluación de riesgos laborales.
Hasta ahora, muchas evaluaciones preventivas se han realizado desde un enfoque aparentemente neutro. Sin embargo, esa neutralidad puede ocultar diferencias importantes en la exposición, percepción y consecuencias de los riesgos entre mujeres y hombres.
El INSST recuerda que la perspectiva de género en prevención es una materia transversal e interdisciplinar y debe plantearse como un plan integral que implique a todas las partes relacionadas con la prevención.
En este punto, Ergo/IBV cuenta con soluciones orientadas a facilitar una prevención más precisa.
La herramienta ErgoGénero desarrollada por el Instituto de Biomecánica (IBV), permite analizar de forma general las condiciones ergonómicas de la empresa y de los puestos de trabajo con enfoque de género.
Su objetivo es detectar posibles problemas y obtener recomendaciones iniciales para mejorar las condiciones existentes.
Descubre más sobre nuestra herramienta ErgoGénero
¿Por qué es necesaria la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales (PRL)?
Integrar la perspectiva de género significa analizar si las condiciones reales de trabajo afectan de manera diferente en función de factores como:
- Características antropométricas y diseño de puestos.
- Distribución de tareas y exposición a cargas físicas.
- Organización del trabajo, turnos, ritmos y pausas.
- Riesgos psicosociales y situaciones de acoso o violencia.
- Embarazo, lactancia y salud reproductiva.
- Diseño de equipos, herramientas, espacios y EPIs.
La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo ha advertido que la seguridad y salud laboral sigue estando con demasiada frecuencia construida alrededor de una “norma masculina”, pese a las diferencias claras en cómo mujeres y hombres trabajan y están expuestos a riesgos.
En este punto, la ergonomía tiene un papel decisivo. No basta con comprobar si un puesto cumple unos parámetros generales, hay que valorar si esos parámetros son adecuados para la diversidad real de personas que lo ocupan.
Ergonomía, género y diseño de puestos de trabajo
La perspectiva de género es especialmente relevante en factores ergonómicos como la manipulación manual de cargas, los movimientos repetitivos, las posturas forzadas, el diseño de herramientas, la altura de planos de trabajo o la selección de equipos de protección individual.
Por ejemplo, un EPI mal ajustado puede reducir la protección, generar incomodidad, limitar la movilidad o provocar compensaciones posturales.
Sigue leyendo sobre este asunto: Cómo mejorar el diseño ergonómico de EPIs
La perspectiva de edad en la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales
La reforma también incorpora la perspectiva de edad como factor relevante en la gestión preventiva.
Este cambio responde a una realidad demográfica evidente, ya que las plantillas son cada vez más diversas y envejecidas.
¿Qué implica evaluar riesgos laborales con perspectiva de edad?
Incorporar la perspectiva de edad supone analizar cómo evolucionan determinadas capacidades y necesidades a lo largo de la vida laboral. Esto puede afectar a:
- Carga física y manipulación de cargas.
- Exigencias posturales y repetitividad.
- Aspectos cognitivos y carga mental.
- Visión, audición y percepción.
- Ritmos de trabajo, pausas y recuperación.
- Adaptación del puesto tras bajas prolongadas.
- Gestión del conocimiento y permanencia saludable en el empleo.
La Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027 ya situaba entre sus objetivos gestionar los cambios derivados de las nuevas formas de organización del trabajo, el cambio demográfico y el cambio climático desde la óptica preventiva.

Trabajadores mayores de 50 años: prevención, adaptación y salud laboral
La edad no debe abordarse únicamente cuando aparece una limitación.
Una buena estrategia preventiva debe anticiparse y facilitar que las personas puedan seguir trabajando en condiciones seguras, saludables y eficientes.
En este contexto, herramientas específicas como el Módulo Ergo+50 permiten analizar condiciones de trabajo para personas trabajadoras mayores de 50 años.
El módulo contempla cuestionarios sobre condiciones de trabajo y valoración de la plantilla de mayor edad, incluyendo aspectos como carga física, aspectos cognitivos, visión y audición, entorno, organización y gestión de la edad.
Además, Ergo+50 incorpora recomendaciones orientadas a controlar los riesgos detectados y facilitar la adaptación del puesto, lo que encaja con el enfoque preventivo que plantea la futura actualización normativa.
Conoce en profundidad el Módulo Ergo+50
Hacia una prevención más personalizada y eficaz
La nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales refuerza una idea que la ergonomía lleva años defendiendo, el trabajo debe adaptarse a las personas, y no al revés.
La nueva orientación normativa exige cambios en las empresas:
- Comprensión preliminar. Que los equipos de prevención, recursos humanos, mandos intermedios y responsables de seguridad y salud comprendan qué significa aplicar la perspectiva de género y edad de forma rigurosa.
- Evolucionar a una prevención más ajustada a la diversidad real de las plantillas. Una empresa con hombres y mujeres en distintos puestos, con personas jóvenes y mayores, con diferentes capacidades, trayectorias y exposiciones, no puede evaluar los riesgos como si todas las personas fueran iguales.
Esta visión será cada vez más importante para reducir lesiones musculoesqueléticas, mejorar la adecuación de los puestos, prevenir riesgos psicosociales y favorecer carreras laborales más sostenibles.
Por eso, la formación especializada en ergonomía con perspectiva de género puede ser una palanca clave para anticiparse al cambio normativo.
En este sentido, el curso de Ergonomía con perspectiva de género puede ayudar a los profesionales a integrar este enfoque en el diseño y evaluación de puestos de trabajo.
Preguntas frecuentes sobre la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales
¿La nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales ya está en vigor?
La reforma está en proceso de renovación normativa y todavía no cuenta con todos los reglamentos de desarrollo.
Por tanto, conviene diferenciar entre el marco legal que se está impulsando y las obligaciones concretas que se concretarán posteriormente.
¿Será obligatorio evaluar riesgos con perspectiva de género?
La reforma incorpora la perspectiva de género como un eje relevante de la gestión preventiva.
Aunque habrá que esperar al desarrollo definitivo, la tendencia normativa y técnica es que las empresas deberán avanzar hacia evaluaciones que tengan en cuenta posibles exposiciones desiguales entre mujeres y hombres.
¿Qué significa incorporar la perspectiva de edad en PRL?
Significa analizar cómo la edad puede influir en la exposición a determinados riesgos y en la capacidad para responder a ciertas exigencias del puesto.
Esto incluye carga física, aspectos cognitivos, visión, audición, organización del trabajo y adaptación de tareas.
¿Qué relación tiene la ergonomía con la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales?
La ergonomía es clave porque permite evaluar cómo interactúan las personas con su puesto, sus herramientas, sus tareas y su entorno.
La perspectiva de género y edad requiere precisamente ese enfoque: adaptar el trabajo a las características reales de las personas trabajadoras.
¿Cómo puede ayudar Ergo/IBV a las empresas?
Ergo/IBV ofrece herramientas y formación para analizar riesgos ergonómicos con criterios técnicos.
Soluciones como ErgoGénero y Ergo+50 ayudan a identificar factores de riesgo, generar informes y orientar medidas preventivas adaptadas a la diversidad de género y edad de las plantillas.
